Tienes 10.000 € ahorrados. ¿Los inviertes hoy o los repartes en doce meses? La respuesta no es la que parece.
Aportación única (lump sum): inviertes todo el dinero disponible de una vez.
Aportación periódica (DCA, dollar cost averaging): repartes la inversión en cantidades fijas a lo largo del tiempo, típicamente cada mes. Como compras a precios distintos, tu precio medio de entrada se suaviza.
Aquí está la parte incómoda para los defensores del DCA: estadísticamente, invertir todo de golpe suele terminar por delante. La razón es simple y poco romántica: los mercados suben más veces de las que bajan, así que cuanto antes esté tu dinero dentro, más tiempo pasa creciendo. Cada mes que mantienes dinero en efectivo esperando "el momento", es un mes que ese dinero no compone.
Que algo funcione mejor de media no significa que funcione mejor en tu caso concreto. Si inviertes todo tu ahorro justo antes de una caída del 40%, el consuelo estadístico sirve de poco.
Porque el DCA no compite en rentabilidad: compite en probabilidad de que no abandones.
Prueba en el simulador a entrar en el peor momento imaginable —el pico de la burbuja puntocom, en marzo de 2000— con las dos estrategias. Verás dos historias muy distintas: quien metió todo de golpe tardó años en recuperar lo invertido y sufrió una caída brutal por el camino; quien fue aportando cada mes compró también en el suelo de 2002, y esas participaciones baratas cambiaron completamente el resultado.
Es el mejor argumento a favor del DCA: no te protege de las caídas, te permite aprovecharlas.